1.1.1. Origen Etimológico
- La palabra deriva del Latín servus, siervo.
- De ahí derivan otras palabras como servicial, servidumbre o servidor.
- Está relacionada históricamente con la buena atención, dedicación, actitud obsequiosa y connotación incluso de humildad.
- Hoy en día no debe confundir servidumbre con servicio. Lo primero hace referencia al acto de servir y en contexto más de los criados o servidumbre en los siglos pasados. El servicio se asocia al acto de ser servicial, buen anfitrión y preocupado porque el otro se sienta satisfecho con lo que requiere.