2.1.2. Alianzas estratégicas
La formación de alianzas estratégicas ha sido vista como una respuesta a la globalización y el aumento de la incertidumbre y la complejidad en el entorno empresarial.
Hay cuatro posibles beneficios que las empresas pueden obtener mediante alianzas estratégicas:
- Facilidad de entrada en el mercado:
El costo de entrada un mercado internacional puede ser superior a las capacidades de una sola empresa, al entrar con una alianza estratégica se va a lograr:
- El beneficio de una rápida entrada.
- Manteniendo los costos bajos.
- Puede superar los obstáculos restantes:
– La fuerte competencia
– Hostiles leyes de gobierno.
- Riesgos compartidos:
El reparto de riesgos es otra justificación de la realización de un acuerdo de cooperación. Cuando un mercado se ha abierto, o cuando hay mucha incertidumbre e inestabilidad en un mercado en particular, compartir riesgos se vuelve particularmente importante.
La naturaleza competitiva de los negocios hace que sea difícil para el negocio entrar en un nuevo mercado o el lanzamiento de un nuevo producto, la formación de una alianza estratégica es una manera de reducir o controlar los riesgos de una empresa.
- El conocimiento y la experiencia compartida:
La mayoría de las empresas son expertos competentes en algunas áreas y la falta en otras áreas; como tal, la formación de una alianza estratégica puede permitir fácil acceso a los conocimientos y experiencia en un área que una empresa carece. Una organización que aprende es una organización en crecimiento.
- Sinergia y ventaja competitiva:
Lograr sinergia y una ventaja competitiva puede ser otra razón por la cual las empresas forman alianzas estratégicas:
- La competencia se vuelve más eficaz cuando los socios aprovechan las fortalezas de cada uno.
- La sinergia en el proceso facilita el ingreso a un nuevo mercado o industria.
- La formación de alianzas estratégica con una empresa con una buena reputación puede ayudar a crear imagen de marca favorable y redes de distribución eficientes.